La cabra en el calendario lunisolar


Resumen

 
Los miembros del grupo de espeleología ADES descubrimos en 2016 el panel de grabados de la cueva de Armintxe en Lekeitio (Bizkaia), mi análisis del panel terminó con una conclusión que no esperaba. Los animales no eran meros animales eran símbolos que representaban periodos de tiempo, pertenecían en su conjunto a un complejo calendario lunisolar, con este resultado, fui analizando los paneles simbológicamente relacionados, desde el cantábrico a la región de Ariege, hasta completar las piezas que faltaban. En este artículo intento describir los ciclos lunares que lo componen, el papel de la cabra en sus diferentes representaciones como las de la cueva de Atxurra, relacionadas fundamentalmente con el ciclo solar, poniendo como ejemplo gráfico la boca de la cueva de Santimamiñe y el uso de la observación del sol para determinar las fases del año.

1- Un calendario lunisolar


De una forma básica podemos decir que el tiempo, como en la mayoría de los calendarios, estaba definido por los ciclos del sol y la luna, y al igual que en distintos grupos indígenas, utilizaban ciertos animales con rasgos características de cada época para dar nombre a esos periodos de tiempo . Los cambios en el ciclo de vida anual del bisonte y el ciervo se utilizaban para dar nombre a los ciclos lunares de la primavera, el verano y el otoño y el caballo era utilizado para dar nombre a los ciclos lunares del invierno, por lo tanto su año se dividía en 12 lunas, de las cuales 9 eran las lunas del bisonte   y 3 las del caballo.
Pero un calendario lunisolar es aquel que se basa en los ciclos del  sol y la luna, parece un concepto sencillo, pero a lo largo de los milenios las culturas indígenas del mundo han tenido que agudizar el ingenio para compatibilizar estos dos ciclos. El motivo es sencillo cada año solar tiene 365,24 días, si miramos a la luna, de una luna llena a la siguiente pasan 29,53 días, a éste ciclo se le denomina ciclo sinódico. o sea que en un año por tanto, caben exactamente 12,3 lunas, si solo contáramos 12 lunas tendría 354,36 días se queda corto en unos 11 días, y un año de trece lunas 383,89 se excedería en unos 18 días. Que el calendario lunar se sincronice con el calendario solar, es un asunto de estaciones, imaginemos que a las 12 lunas les llamáramos como nuestros meses, si cada año perdemos aproximadamente 10 días, en 3 años 30 días, en nueve 90 días, en 18 años, el calendario tendría un desfase de 6 meses, junio sería en invierno.

La solución de algunas culturas indígenas ha sido la de insertar una luna extra en cada ciclo de tres años para sincronizar el ciclo solar y el lunar.

12+13+12=37                               37x29,53=1092,61                       1092,61/3= 364,2

2- La cabra, el año solar

 
La cabra era una representación del ciclo solar, era la encargada de mostrar los equinoccios y los solsticios, las estaciones. La verdad que es un misterio el porqué del uso de la cabra como figura representativa del calendario solar, aunque es cierto que su cornamenta se asemeja al trayecto del sol sobre el horizonte. Si atendemos a motivos fisiológicos, uno de los más probables sería el crecimiento anual de la cornamenta, al contrario que las cuernas de los ciervos, la cornamenta de las cabras, no cae todos los años, ésta se mantiene y cada año solar va perfectamente marcado en forma de medrón o anillo. Las cabras son capaces de desarrollar una espectacular cornamenta, especialmente en el caso de los machos. Hay que señalar otra característica que luego se verá reflejada en el calendario. Dentro de los machos adultos se ha visto que varía mucho la coloración negruzca, esta se acentúa con la edad, pero “La coloración también varía estacionalmente. Hay un cambio de pelaje en abril o mayo. El pelaje de verano es más corto y liso. En invierno el pelo es más largo y hay una borra corta y espesa . los machos van adquiriendo un pelaje más oscuro con la llegada del invierno.

Entre las diferentes especies de cabra representadas en el arte rupestre destacan sobre todo la Capra Pyrenaica y el Ibice alpino, uno de sus rasgos diferenciadores es la forma de su cornamenta. La Capra pyrenaica tiene sus “cuernos en forma de lira, curvados hacia fuera y hacia arriba y luego hacia abajo, hacia adentro y hacia arriba otra vez, con quilla posterior.” El Ibex o íbice alpino tiene “cuernos en forma de cimitarra, sección transversal oval o subtriangular, con superficie frontal relativamente plana y rota por prominentes crestas transversales”.  En muchas ocasiones es muy difícil identificar las especies representadas y hay discrepancias entre investigadores , por tanto utilizaré el término cabra para referirme a estas dos especies, ya que comparten características cronobiológicas. Al final del artículo plantearé diferentes posibilidades  de interpretación aludiendo a especies y circunstancias.
El ibex negro es la cabra más importante, tanto en Armintxe como en Niaux representa el solsticio de invierno, era el encargado de sincronizar el calendario lunisolar, iba unido siempre a la luna llena de la cabeza del caballo, para dar comienzo a la serie de 12 lunas tal y como vemos en la figura 1, a medida que la serie se quedaba corta se contaba una luna extra, la yegua embarazada, de manera que la luna de la cabeza del caballo volvía a coincidir con el solsticio de invierno (el Ibex negro).
 

Ibex? de Niaux: “The Wendell collection. Neanderthal Musseum”


Es también bastante evidente la representación de la plaqueta de Ekain, señalando el mismo momento, con tres figuras superpuestas, el ciervo con la cornamenta totalmente desarrollada (diciembre), la cabeza del caballo (enero), como en Niaux , pero en este caso complementada con la cabeza del Ibex (solsticio de invierno)
En la mayoría de los paneles, no vemos una descripción tan detallada, normalmente la cabra hace de actor secundario se coloca como figura más pequeña para mostrarnos un momento solar entre luna y luna, como un equinoccio , sobre todo el de primavera, o el solsticio de invierno, como en este caso, el comienzo del bisonte y el del caballo, los momentos más importantes y más representados, no es habitual ver ninguna cabra representando el solsticio de verano.

3- La estructura del calendario

 
No es objeto de este artículo profundizar en la descripción de los ciclos lunares del calendario, para ello convendría leer:
https://es.scribd.com/document/434406333/El-arte-de-representar-el-tiempo
En la figura 1 vemos la composición del calendario, el calendario comienza en la luna llena más cercana al equinoccio de primavera, tenemos una comparativa de los años actuales, ya que en 2019 la luna llena coincide con el equinoccio de primavera. Están dibujadas las 12 o 13 lunas de cada año, para verlo más claro he resaltado las lunas que dan inicio o finalizan las estaciones más importantes, la primera luna representa los bisontes en formación, la luna que da inicio a la primavera y a las estaciones del bisonte, la novena luna, finaliza la estación del bisonte y es a menudo representada con un ciervo con la cornamenta completa, la cabeza del caballo da inicio al invierno y el caballo descabezado lo finaliza, en el año 2020 he añadido la luna de la yegua embarazada. La cifra que hay debajo de cada luna llena indica el día que le corresponde en nuestro calendario. Las líneas verticales rojas, muestran el comienzo de las estaciones. Como podemos observar el primer año las lunas van sincronizadas con las estaciones, cada estación incluye tres lunas llenas, pero el segundo año coincidiendo con el solsticio de invierno, hay que insertar una luna entre el ciervo y la cabeza del caballo para que no se desfasen, de forma que el tercer año siguen sincronizadas.
  

Figura 1


Aunque no es exacto, ya que el ciclo sinódico es de 29,53 días y nuestros meses son de 30 o 31 días, coinciden en número, las nueve lunas del bisonte con nuestros nueve meses de la primavera, verano y otoño, y las tres lunas del caballo con nuestros tres meses del invierno. Vamos a asignarles un mes actual para visualizar mejor el calendario. Veremos la representación de las 12 lunas, en Armintxe vemos la representación de las tres lunas de invierno (y la primera de primavera) y en Niaux las 9 de primavera, verano y otoño, Además en Armintxe nos muestra la luna 13 que se añade  para sincronizar el año solar.

A-    Armintxe, las 3-4 lunas del invierno.

 
A continuación vemos el panel de Armintxe, que muestra la sincronización entre el año solar representado por las 3 cabras, representando tres pasos solares de los 12 que corresponden al año y las 4 lunas de invierno o caballo.

 

Figura 2

Para visualizarlo vamos a seguir la numeración de la figura 3:
1- Enero: Una de las lunas más importantes del año, es la luna llena más cercana al solsticio de invierno, se representa normalmente con la cabeza o el cuarto delantero del caballo. Le corresponde el Ibex 5 (solsticio de invierno)
2- Febrero: el caballo completo. Le corresponde la cabra 6
3- Marzo: el último ciclo del invierno, se representa normalmente con un caballo descabezado. Le corresponde la cabra 7.
4-La luna trece: la luna que se añade para sincronizar los ciclos lunares y las estaciones, se añade una luna más, posiblemente cada tres años. El Ibex 5 muestra dos lunas, la 1 y la 4.
10 y 11-Abril: Los bisontes en formación, es quizás la luna más importante del año, representa la llegada de la primavera que da comienzo al año nuevo, la luna llena es representada por dos o más bisontes el primero incompleto o poco detallado para llegar al último bisonte con mayor nivel de detalle o completo, de una forma parecida a Niaux  y Ekain .

 


figura 3

B- Niaux , las 9 lunas del bisonte

Análisis de los paneles de la sala noir; en la cueva de Niaux
El primer panel describe las 6 lunas de la primavera y verano, hasta llegar al equinoccio de otoño. El segundo las 3 lunas del otoño, para llegar al solsticio de invierno. Vamos a analizar los paneles atendiendo a dos conceptos básicos:
1-La cronobiología: el uso del ciclo de vida de los animales para denominar un momento del año.
2-El ciclo lunar: los animales representan de forma sutil características del ciclo lunar.

1-La cronobiología


Los bisontes: Tenemos que tener en cuenta el ciclo de vida anual del bisonte europeo (Bison bonasus), por un lado el cambio de pelaje, “Colour of the hair coat in European bison has a protective function. It is determined by fawn-brown hair with a reddish or greyish shade, lighter-coloured in summer than in winter. Cheeks, lips área and the tip of the tail are usually darker than other parts of the body (Raczyński 1978). In spring, in order to adapt to the changing weather conditions, European bison moult, i.e. shed the worn-out structures of the skin and replace them with new ones. Sleekness of the summer hair coat and a quick process of moulting are symptomatic of good condition and health of an animal.
Comienza la primavera con el pelaje oscuro de invierno, este pelo va cayendo a lo largo de la primavera para acabar el verano con un pelo más claro y menos grueso, por otro lado si atendemos al ciclo reproductivo, la época de celo de los bisontes europeos comienza en el mes de agosto, y continua en septiembre y octubre. Tras un periodo de gestación de unos 264 días comienzan a parir sus crías en primavera, normalmente desde mayo a julio.

Los ciervos: En cuanto al cervus elaphus podemos decir de forma genérica que pierden la cornamenta en invierno, comienzan a desarrollar la nueva cornamenta en primavera, a comienzos del verano ésta se encuentra a medio desarrollo, para llegar a su máximo desarrollo en otoño.

2-El ciclo lunar


Aunque para representar las lunas, utilizan animales, en realidad son referencias lunares, el artista necesita enfatizar ese rasgo lunar del animal y para ello utiliza múltiples recursos, desde pequeños detalles en los ojos de los bisontes, hasta un lenguaje propio basado en la orientación y los proyectiles. Un sistema con múltiples variables.
Es muy habitual el uso de la orientación para mostrar las fases de la luna, como podemos ver en la imagen, en otro panel de la sala noir, en la parte izquierda vemos la fase menguante, la luna se va oscureciendo por la parte izquierda (en el hemisferio norte) hasta llegar a la luna nueva y comienza a iluminarse por la parte derecha hasta completar la luna llena. El bisonte mirando a la izquierda representa la fase menguante hasta la luna nueva y el que está orientado hacia la derecha la fase creciente hasta la luna llena. La grieta en la pared es la separación entre fase menguante y creciente, de una forma parecida al panel principal de Ekain.

 

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”


En el caso de Ekain el final de la fase menguante y la creciente, nos muestra el caballo negro o luna nueva y al otro lado de la grieta el caballo rojo o luna llena, en este caso con eclipse total de luna o luna de sangre incluido (los eclipses totales de luna siempre se dan en lunas llenas)

 


“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

B.1- El panel de la primavera y el verano, cueva de Niaux

 
Si atendemos a la figura 4, vemos la descripción de las 6 lunas de primavera y verano hasta llegar al equinoccio de otoño.
1-Luna de abril: La luna de la formación del bisonte, se dibujan varios bisontes, el primero incompleto y el último completo, de una forma parecida al panel de Ekain y al de Armintxe. Es la luna más importante ya que  da comienzo a la primavera,
2-Luna de mayo: Un bisonte con parte del pelaje oscuro del invierno.
3-Luna de junio: Ciervo con media cornamenta.
 

figura 4


4-Luna de julio: Bisonte con restos de pelo oscuro en la cabeza. Lo más curioso, es que está mirando a la izquierda pero está empezando a dibujarse el contorno de su lomo mirando hacia el otro lado, indicando el próximo cambio de luna menguante a creciente, hace referencia a la luna nueva.
 


“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

5-Luna de agosto: Bisonte con pelaje claro de verano, con la cola levantada, comienza la época de celo.
6-Luna de septiembre: el bisonte con pelaje de verano orientado a la izquierda y los dos proyectiles muestran el final del verano con la última luna llena, detalle que se puede apreciar también en el ojo al igual que el bisonte luna nueva.

 

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

7- El equinoccio de otoño: La cabra herida, señalando el ciclo solar.
8-Figura difícil de definir pero parece la cabeza de un bisonte antropizado, el bisonte de la luna llena de septiembre mirando a la cabeza del posible bisonte, parece representar el final de un momento solar, el equinoccio de otoño, pero a su vez la formación de la cabeza de bisonte nos anticipa que la siguiente estación, el otoño, continúa con las lunas del bisonte, no parece una representación aislada, hay una representación parecida en Alkerdi,

B.2- El panel del otoño, cueva de Niaux
 


Este es el siguiente panel, y completa las lunas del bisonte, en el análisis cronobiológico simplemente decir que el bisonte acaba de completar su pelaje de invierno.
1-octubre
2-noviembre
3-diciembre, el final del otoño, por el tamaño del bisonte parece representar el final de las estaciones del bisonte, con la muerte de éste.
4-cabra que precede al solsticio de invierno. Dibuja la cabra con la cabeza oscura, normalmente la cabra del solsticio de invierno es negra, digamos que es un avance de la siguiente cabra.
5-Figura dudosa (posible cabeza de caballo)

En este panel se puede observar claramente un cambio en la orientación de los bisontes, especialmente en el bisonte de Noviembre, pierde la lógica izquierda derecha para mirar hacia abajo, respetando la iluminación de la luna al final de la fase menguante durante esa época del año.

 

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”


Para explicar de una manera gráfica el papel de la cabra y el calendario solar, voy a presentar uno de mis últimos descubrimientos, un posible calendario solar en la cueva de Santimamiñe, este descubrimiento fue el resultado de una comparativa que estaba haciendo con bocas de cuevas que contienen representaciones de arte rupestre y su relación con los movimientos del sol.



La boca de Santimamiñe ha cambiado mucho desde su descubrimiento, pero aún mantiene el lapiaz de la ladera contigua, es espectacular ver el nivel de la excavación , en la parte baja, se encuentra un grabado que ha sido definido de diferentes formas según los especialistas desde una cabra o caballo hasta una cierva , en el contexto que yo manejo, no hay dudas de que se trata de la cabeza de una cabra que mira hacia el exterior de la cueva. A su alrededor se ven lo que parecen posibles grabados pero parecen dañados y no se pueden definir, líneas con círculos etc.

 



Como hemos dicho la cabra es una representación solar, un calendario solar está dividido por las tres principales posiciones del sol, el equinoccio su posición central, en el Este, el solsticio de invierno su posición más a la derecha del observador y el solsticio de verano, su posición más a la izquierda del observador. Si nos colocamos en la posición de la cabra y miramos hacia fuera al igual que ella, nos encontramos con la siguiente vista.

 



Con un programa que simula la posición del sol podemos comprobar que desde la posición de la cabra, podemos determinar la posición del sol poco después del amanecer, cuando aparece en el perfil de la montaña. La forma de la montaña y su lapiaz nos sirve para marcar los solsticios y los equinoccios. Es probable que el perfil no fuera exactamente igual al actual, debido al desgaste,  pero no es trascendental, el sol saldría por el mismo sitio unos centímetros más arriba. 



 

De forma que después de realizar una panorámica esférica, recortar la vegetación, integrarla en stellarium y orientarla, tendríamos la siguiente imagen que nos muestra los tres puntos solares que definen el año, hace miles de años los equinoccios se producían en el mismo punto pero en un distinto momento si lo comparamos con nuestro calendario actual debido al fenómeno de la precesión de los equinoccios.



figura 5



Santimamiñe nos muestra un calendario solar y lo relaciona con la cabra. El uso de marcas naturales o construcciones como marcadores solares ha sido habitual en el megalitismo. Parece poco creíble que los que habitaban Santimamiñe no se fijaran en el sol cuando tenían un calendario lunisolar y que señalaran la posición casualmente con una cabra.


Un año solar dividido en 12

En el siguiente dibujo podemos ver las dos caras del diente de cachalote de Mas D’Azil , una de las figuras más representativas del calendario solar, en una de las caras, la figura de la izquierda, ordena los 12 meses magdalenienses en grupos de 6 organizados en base a los solsticios, y en la otra cara los divide en 4 grupos de tres, igual que las cuatro estaciones, parece evidente la división de solsticios y equinoccios.

 


figura 6

su calendario se divide en 12 pasos solares, coincidiendo con el número de ciclos sinódicos de la luna íntegros que componen un año, parece demasiada casualidad que unos hombres como nosotros dividieran el año en 12 meses hace unos 12000 años, pero bueno el año tiene 12,3 lunas ahora y hace 50.000 años. La verdad es que la decisión podía haber sido otra, entre los grupos indígenas hay casos de divisiones más complejas, como ejemplo más espectacular las 13 torres de Chanquillo en Perú .

A continuación vamos a recrear su ciclo anual dividido por los 12 puntos solares, 3 por cada estación. Como podemos ver en la siguiente imagen, para completar los 12 pasos solares hacen falta 7 puntos solares de referencia, los tres más importantes y dos pasos intermedios entre los equinoccios y el solsticio de verano y dos entre los equinoccios y el solsticio de invierno. El orden de los 12 pasos sería el de la numeración.

 

Figura 8


La posición número 12, correspondería al final del ciclo solar, el solsticio de invierno representado por el Ibex negro.

5- El panel de las cabras de Atxurra

 
La cueva de Atxurra nos muestra un calendario perfectamente definido, la serie comienza describiendo las lunas del bisonte y la finaliza con el panel de los caballos sobre una repisa blanca. Una vez que nos muestra las lunas del bisonte y el caballo, nos muestra el año solar con el majestuoso panel de las 12 cabras. En esta imagen podemos ver el panel de los caballos, el panel de las cabras estaría justo a continuación, se puede vislumbrar el relieve en la pared.

 



Al igual que en el diente de la figura 6, en la cueva de Atxurra se hace alusión a la división del año en 12 pasos solares,  y se hace utilizando 12 grabados de cabras, es quizás una de las composiciones más espectaculares en cuanto a utilización del soporte, parece que la composición gira en torno a las dos cabras centrales, para la ejecución de una de ellas, utilizaron la forma en V de la pared como representación de su cornamenta, esta cabra mira de frente al igual que la cabra que tiene a su izquierda, que también ocupa el centro del panel y es quizás la más llamativa, por la forma y tamaño de la cornamenta parecen dos machos monteses, el resto de las cabras a veces no tan definidas, rodean a estas dos figuras centrales.

Fotografía: Diego Garate

Si comparamos el panel con la figura 8, vemos que la posición central del sol coincide en los dos equinoccios 3 y 9, como los dos ibex, el equinoccio de otoño y  el de primavera, éste último es el momento cumbre del año, representa el final del invierno o caballo y el comienzo del bisonte. Este momento cumbre se repite en los paneles principales de las vecinas cuevas de Armintxe y Ekain.

6-Discusión

 
A veces es difícil avanzar cuando la discusión comienza en la casilla 1 y no tiene una aparente solución, en el caso de las cabras la discusión comienza cuando queremos determinar la especie, hay pocos casos en los que la especie se puede determinar con claridad, gran cantidad de representaciones son incompletas o confusas, al no haber indicios objetivos claros que determinan de que especie estamos hablando, comienzan los saltos a la piscina, muchas veces de expertos, como en el caso de Barandiaran que asumía que las del cantábrico eran cabras montesas por la ausencia de íbices en los yacimientos, pero hace tiempo que se ha demostrado que los restos de los yacimientos y los animales representados no concuerdan. Otras veces hay como una especie de acuerdo entre varios expertos para dar por buena la especie en cuestión, pero al final no deja de ser un salto a la piscina, en este caso múltiple, agarrados de las manos. En otros casos no se llega a un acuerdo y hay discrepancias irreconciliables.

Yo doy mi opinión, aunque para los expertos tradicionales valga de poco. Muchas veces no importa tanto la especie, para representar el tiempo, importa el momento del año, se pueden utilizar diferentes especies animales para representar el mismo momento, como es el caso de los renos y los ciervos o de los toros y los bisontes, son representaciones de una misma época utilizando anímales que comparten rasgos cronobiológicos, si un bogavante fuera una especie que pescaban en verano podría compartir el espacio con un bisonte, al igual que los atacameños utilizan el flamenco y las tribus del amazonas la serpiente. En este caso estamos hablando de cabras que comparten muchas características respecto a su ciclo de vida anual. Por tanto podemos denominar al animal de forma genérica, “cabra indeterminada” y continuar en la casilla 2, ver donde aparecen las “cabras indeterminadas”, que relación tienen etc. Una vez que hemos establecido su papel en el sistema, volvemos atrás y comenzamos la criba para determinar el papel específico de cada especie si es que lo tiene.
Para mí no existe ninguna duda de que la cabra de forma genérica, es un símbolo solar y ordena su calendario, asumo que la mayoría no estará de acuerdo y lo respeto, pero bueno es cuestión de tiempo.
Como hemos podido comprobar, en Armintxe, Niaux y Ekain se utilizaba la figura del Ibex negro para representar el solsticio de invierno unido a la cabeza del caballo, sucede incluso en yacimientos que no parecen tener ninguna conexión, lo que hace evidente su importancia y su utilización como símbolo durante varios miles de años y en culturas dispares como en pair non pair,   vemos al ibex unido al caballo jugando con la posición de su cabeza.

 


David et Malvesin-Fabre (1950)


En Armintxe vemos el final del ciclo con el Ibex con el proyectil, y el comienzo del nuevo ciclo con el segundo Ibex? encima del segundo caballo o febrero . Hay una diferencia clara en el tamaño y forma de ambos, el segundo es más pequeño y el lomo está más inclinado. Así lo vemos también en Niaux el Ibex negro y el pequeño íbice blanco encima del caballo , dando lugar a un nuevo ciclo solar, esos dos tipos de cabra con formas diferentes, aunque sean de la misma especie, son claramente distinguidos en pair non pair.
 

 


Dubourg et al. (1996)


Por tanto parece haber una lógica que transciende la mera casualidad, pero no sabría exactamente si las 12 cabras eran definidas de una forma concreta de forma universal o no. Supongo que el solsticio de invierno por su importancia tenía una definición más clara.
Por otra parte como hemos podido ver en Atxurra la representación de dos posibles íbices en el centro del panel parece hacer alusión a los dos equinoccios, pero no sabemos si es cuestión del artista la elección de íbices  o formaba parte de un simbolismo largamente extendido. Lo que sí parece más evidente es la posición de las cabras y su orientación, esas cabras mirando de frente, son un símbolo recurrente  y Atxurra nos muestra posiblemente su significado, la cabra en perspectiva frontal como representación de los equinoccios.

7-Conclusiones


El calendario magdaleniense estaba definido por los ciclos del sol y la luna, utilizaban ciertos animales con rasgos características de cada época para dar nombre a esos periodos de tiempo. Un año estaba compuesto de 12 o 13 lunas llenas. El bisonte y el ciervo representaban las 9 lunas llenas de primavera, verano y otoño y el caballo las 3 o 4 lunas llenas del invierno, su calendario lunar parece comenzar en el equinoccio de primavera con la luna llena del nacimiento del bisonte, tras las nueve lunas del bisonte, coincidiendo con la cercanía del  solsticio de invierno llegaba la primera luna llena del invierno, la cabeza del caballo, dando comienzo a la serie de tres lunas del caballo.
La cabra representaba el años solar, ordenaba las lunas respecto a los solsticios y los equinoccios, las cabras dividían el año en 12 pasos solares y cada ciclo terminaba en el solsticio de invierno. La cabra más importante era el íbice negro que representaba este solsticio, momento que se utilizaba para sincronizar las lunas con el ciclo solar, añadiendo una cuarta luna del caballo al invierno cuando hacía falta, la luna llena número trece, la yegua embarazada, probablemente una vez cada ciclo de tres años, de manera que las 12 lunas de animales coincidían siempre en la época que describían.

 


[1] Aunque mayormente las representaciones parecen magdalenienses o solutrenses el valor de las dataciones es relativo y además el uso de este tipo de calendario parece tener un origen anterior en el tiempo.

[3] Debido al número de lunas el bisonte era complementado por el ciervo.

[4] Pag 88-89 The spirit and the sky, Lakota visions of the cosmos

 

[5] Pag 2 Cabra montés – Capra pyrenaica Schinz, 1838.

[6] Pag 29-30 Paleogenética de la cabra montés y el íbice alpino: un estudio microevolutivo. https://eprints.ucm.es/34591/1/T36671.pdf

[7] Pag 46-47 Paleogenética de la cabra montés y el íbice alpino: un estudio microevolutivo. https://eprints.ucm.es/34591/1/T36671.pdf

[13] Pag 1  Characteristics of hair coat in European bison, Danuta Sztych, Wanda Olech

[14] Pag 30-31 EUROPEAN BISON Bison bonasus:Current state of the speciesand an action plan for its conservation: https://eprints.ucm.es/34591/1/T36671.pdf

[15] No se trata del cervus elaphus pero comparte la cronobiología de la cornamenta: https://community.legendarywhitetails.com/blog/whitetail-deer-antler-growth-cycle/

[24] Grabados 5 y 6 de la figura tres de este documento.


Xabier Gezuraga Jauregi, 21-7-2020

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