sábado, 30 de noviembre de 2019

El oso de Orión


Si un aficionado quiere estudiar el arte rupestre, tiene bastantes trabas, normalmente no tenemos acceso a muchas de las cuevas y solo disponemos de la información que encontramos en abierto en la web, por tanto, con los datos que dispongo, que no son los mejores ni están precisamente atualizados, me he atrevido a escribir este pequeño reportaje acerca de los osos.

En el arte rupestre franco-cantábrico. las figuras de osos no son tan habituales como los caballos, bisontes, ciervos, cabras etc. Si cogemos un cuadro de figuras representadas, vemos que en la mayoría de las cuevas no hay osos representados, y en las que aparecen, son en su mayoría representaciones que están aisladas y no forman parte de los paneles principales.

Según mis datos las cuevas con representaciones de osos serían: Bara-Bahau (1), Chauvet (?), Combarelles (19), Ekain (2), Font-de-Gaume (1), Gabillou (3), Monedas (1), Montespan( 1), Pair-non-pair (5), Pech-Merle (1), Rouffignac (2), Santimamiñe (1), Ste Eulalie (1), Teyjat (2), Trois Freres (10) y Ventalaperra (1).
Si exceptuamos Combarelles, Trois Freres, Pair-non-pair, Gabillou y probablemente Chauvet, el resto de las cuevas en su mayoría tienen 1 o 2 representaciones. Una de las más enigmáticas sería para mi la de Ekain.



La representación de Ekain nos muestra dos osos descabezados, es la única representación que conozco donde los osos han perdido la cabeza, literalmente. ¿Qué sentido podría tener?
Para contestar a esta pergunta tendríamos que analizar el resto de lo osos, y buscar coincidencias entre ellos, y en este caso lo curioso es que no hay que buscar mucho, digamos que hay un exceso de coincidencias o casualidades.

Todo empezó analizando el oso de ventalaperra, en la foto es muy dificil de ver el oso, parece que usaron la forma de la pared para dar énfasis a la forma del oso, en estos casos los grabados nos guían para formar mentalmente la figura del oso en combinación con el soporte. Habría que verlo in situ.



Foto: http://www.bizkaia.eus/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/6/Kobie_Anejo_15_web-2.pdf?hash=451648c850c6a28abc2b557f4fdd39bd



Podemos ver que el oso está mirando al lado izquierdo y tiene la cabeza agachada, son visibles una de las patas delanteras y una trasera, parece que utiliza la forma del soporte para definir la segunda.

Empecé a buscar imágenes de osos en otras cuevas y me encontré con un oso muy parecido, en la cueva de les Combarelles, casualmente tenía la misma orientación y postura de la cabeza.



Continuando la busqueda, si nos fijamos en el primero de los dos osos de Teyjat, vemos que la casualidad se va convirtiendo en norma.



En este caso, aparte de la orientación, si nos fijamos en la forma de la cola y en la lágrima del ojo, vemos serias coincidencias con el oso más famoso de Trois-Freres.



Y podemos continuar con el resto de las casualidades en cuanto a orientación, como Chauvet, Bara-Bahau y en menor medida Santimamiñe.





Ahí va la pregunta. Si suponemos que entre la primera y la última figura puede haber unos 20.000 años de diferencia ¿Como es posible que durante 20.000 años los artistas dibujaran al mismo oso, o a uno muy parecido, en la misma orientación y postura? Parece que debe ser casualidad. 

Mi interpretación es la siguiente, no dibujaban libremente al mismo oso, lo copiaban, simplemente porque era una constelación, la constelación que hoy en día conocemos como Orión.

Para mostrar este hecho tenemos que volver a la representación de Trois Freres, es un oso lleno de múltiples círculos, algunos la han denominado el oso muriendo con multiples proyectiles, aunque parece más creible que los proyectiles o agujeros son en realidad estrellas.






Como el resto de las constelaciones paleolíticas está dibujado con las estrellas visibles de menor magnitud, se supone que no tenían ningún artefacto para observar las estrellas, normalmente las estrellas visibles a simple vista en muy buenas condiciones llegan a las de magnitud 6,5, en algunas clasificaciones se extiende esta posibilidad hasta 8, pero me parece excesivo, dejemoslo en 7,5. Lo cierto es que no tiene nada que ver las condiciones actuales de contaminación lúminica con las de hace 15000 años, sus cielos tenían una categoría excelente.

Esta teoría tiene un problemilla, Orión no ha sido siempre completamente visible, digamos que  debido a la precesión de los equinoccios hay cambios en el firmamento observable, desde hace 16500 años hasta hace 32000 aproximadamente se veía sin problemas, pero si rebajamos o subimos esas fechas, el oso iba perdiendo partes de su cuerpo, hasta que solo quedaba la cabeza, como el oso de la Peña de Cándamo, y en un espacio de pocos miles de años no se veía nada.



Parece que tiene sentido que los osos quedaran descabezados, aunque realmente lo que hacían era perder el cuerpo entero. Por otro lado cuando finalmente desaparecía del todo, buscaban estrellas cercanas para formar una nueva constelacion que utilizaban para sustituir la original.


domingo, 3 de noviembre de 2019

El arte de representar el tiempo

Hoy en día sabemos que el ser humano de hace sólo 15000 años era en cuanto a evolución exactamente igual al hombre actual, que su comportamiento era parecido al de cualquier indígena nómada en la actualidad, los estudios genéticos demuestran que llegó a Australia navegando hace 55000 años. El planteamiento es el siguiente,  el uso de las estrellas, la luna y los ciclos de vida de los animales como calendario por la mayoría de los indígenas del mundo es indiscutible, la discusión está en si aquellos hombres actuaban como los indígenas que conocemos, o no, y si el arte rupestre reflejaba esa visión. Para mi la respuesta es obvia, lo hacían y nos dejaron numerosas pruebas de esa relación, este libro es un resumen de mi trabajo.